pueblos indígenas en Eco Hotel Tierra de Agua

CONEXIÓN ANCESTRAL ENTRE LA MADRE TIERRA Y COMUNIDADES INDÍGENAS

“El territorio, la cultura y las prácticas, nos lo recuerda: Nosotros venimos de la tierra, la reconocemos y la sentimos”  Sabine Sinigui – Comunidad Embera Eyábida , Frontino Antioquia.

Todos los pueblos indígenas coinciden en el origen y sufrimiento de la tierra, afectada por actividades industriales, humanas y años de conflicto armado que han  creado desestabilización en sus comunidades.

Jorge Cárdenas, del pueblo índigena Gunadule ubicado en Unguía norte de Chocó, expresa “Anteriormente teníamos de todo: tierra fértil, animales cerca de los resguardos… eso hoy es diferente, están entrando las empresas de megaproyectos como la minería y eso nos va dañando, tenemos los ríos contaminados y también los territorios, con minas antipersonales”

Añade que para restaurar el medio ambiente, es necesario que los conocimientos ancestrales sobre el cuidado de la naturaleza sean transmitidos de generación en generación. Aquí es donde los pueblos entran en lucha, además de que la influencia occidental los afecta y directamente a la naturaleza, la invasión en sus territorios los ha hecho más vulnerables.

Comunidad indígena Guanadule – Imágen: Artesanías de Colombia.

Antioquia cuenta con 160 comunidades indígenas que habitan 46 resguardos, distribuidos en 32 municipios del departamento. Desde la Gobernación, hacen un esfuerzo para legalizar los resguardos, para declararlos territorios indígenas.

Pero la lucha es constante, tienen claro que los foráneos no respetan su territorio. Cárdenas añade que esto “Genera un desequilibrio de nuestra armonía, los jóvenes y mujeres se están suicidando, en nuestro pueblo no existía el suicidio, la gente vivía alegre, tranquila en su territorio con la madre Tierra” añade que en su pueblo el último caso fue en el 2015, pero hasta el momento, se tiene registro de un total de 10 jóvenes que han decidido terminar con su vida.

Éstos seres ancestrales tienen claro que son los protectores de la naturaleza y que los foráneos, debemos crear conciencia y sentir la madre tierra como parte de nosotros, respetando y conservando nuestro entorno.

Realmente necesitamos un cambio consciente, mucho es lo que predicamos pero no conocemos a fondo la diversidad de fauna, las plantas y los alimentos que nacen de la tierra, exceptuando el modo en hacerles daño.

Los indígenas o guardianes de la naturaleza, toman lo necesario para vivir, respetando el entorno. La sociedad avanza en un mundo globalizado, donde los cambios e innovaciones tecnológicas nos sorprenden día a día.

¿Por qué no sorprendernos con su cuidado y pensamiento?. Muchos ven a sus comunidades, como pueblos alejados de la sociedad, abandonados por el gobierno y con retrasos a nivel tecnológico, pero su valentía de defender lo que les pertenece es lo que les da fuerza para proteger los bosques y su diversidad, el crecimiento de los alimentos, preservar la sostenibilidad, evitar la deforestación, entre otras múltiples actividades que provienen de su ser,  porque su madre y lo más valioso que tienen, es la tierra.

Miembros de Resguardo Indígena Arhuaco en Eco Hotel Tierra de Agua.

En Eco Hotel Tierra de Agua vivimos una mágica experiencia con miembros de la comunidad Arhuaca de la Sierra Nevada de Santa Marta, quienes son muy abiertos en compartir con diferentes comunidades y aprender de otras culturas, sintiendo un gran respeto hacia el ser, convencidos de que de ésto depende el equilibrio de la humanidad. Nos compartieron su espiritualidad y sus creencias, la Sierra la  consideran como el corazón del mundo, en donde nace la vida.


CUENTO EL ABUELO ALGARROBO

Hoy queremos compartirles un hermoso relato creado en nuestra comunidad Cocornense sobre el árbol de mas de 130 años que da origen al nombre de nuestro desarrollo eco-turístico El Algarrobo.

En los tiempos donde la fuerza del sol era el dios guía y la tierra nuestra pachamamá, existía una tribu de hombres, niños y jóvenes liderada por un gran líder, cacique y guía espiritual. Vivian  en un universo verde, rodeados de una bondadosa vegetación que les permitía trabajar la tierra y enseñarle a sus niños las buenas costumbres del trabajo, el respeto, el amor y la conexión entre el ser humano y la naturaleza.

Los días pasaban tranquilos, el sol brillaba y el viento acariciaba suavemente las mejillas de los hombres que juiciosamente labraban la tierra. Pero un amanecer, en el que los pájaros volaban aceleradamente hacia el horizonte y el resoplar del viento agitaba los árboles, generando temor entre los miembros de la tribu. Conforme pasaban las horas el cielo comenzó a oscurecerse, los arboles a deshojarse y los tallos a desdoblarse hasta el suelo y una lluvia torrencial comenzó a caer sobre la tribu; antes de anochecer el agua ya había arrasado todo a su paso.

Al ver la tempestad Los miembros de la tribu lograron refugiarse en unas cuevas alejadas que los resguardaron de la catástrofe, milagrosamente lograron sobrevivir. Una vez la furia del agua cesó, salieron de sus refugios para observar con tristeza las ruinas y la destrucción de sus resguardos y su tribu. No había manera de sobrevivir allí, debían partir y dejar su tierra atrás para comenzar a buscar una nueva en la que pudieran rehacer sus tradiciones. Necesitaban un milagro y durante varios ciclos de luna, hambre, sed y luchas climáticas lo buscaron sin cansancio.

En medio de la debilidad que invadía a la tribu, su cacique líder comenzó a visualizar una luz blanca y a desear con la intensidad de esa luz el hallazgo de un lugar hermoso, en el que pudieran ver un nuevo amanecer, trabajar la tierra, enseñar sus costumbres a sus hijos y entregarle al sol y a la tierra lo mejor que tenían para dar. Y con este deseo intenso en los ojos del cacique, siguieron caminando.

La noche los alcanzó en una planicie vacía y decidieron acampar allí con las esperanzas puestas en el día de camino que les esperaba al amanecer. Al despertar el cacique de la tribu Cocozná vio ante sus ojos, en lo que al anochecer era una planicie casi desierta, una tierra fértil llena de frutos exóticos y totalmente desconocidos para ellos y hermosas plantas de diferentes colores y texturas. Este era el milagro esperado, el lugar perfecto para cumplir uno de sus mayores deseos: vivir en armonía y unión con su tribu en una hermosa tierra.

En agradecimiento al dios sol y a la madre tierra por este tan hermoso hallazgo, los indígenas decidieron preparar una ceremonia para honrar a la mágica luna por hacerlos despertar en ese paraíso lleno de amor y armonía. Durante la búsqueda del lugar indicado para esta gran celebración, encontraron un árbol frutal exótico, con tantas frutas como estrellas y con frutos de excelente sabor y textura capaces de alimentar a toda la tribu.

El cacique impresionado con tanta riqueza dirigió la ceremonia lleno de agradecimiento y alegría. Alrededor del fuego y con cantos de alabanzas comenzaron a danzar al son de los tambores y en torno a este hermoso árbol dando gracias al padre sol y a la madre tierra por haberles dado la mejor bendición: una tierra rica en naturaleza y amor, con un árbol poderoso,  grande y fuerte el cual decidieron llamar EL ALGARROBO.

¡Vive una experiencia mágica con nuestros planes! Reserva ahora.


eco hotel tierra de agua

EXPERIENCIA TIERRA DE AGUA

tierra agua eco hotel

La magia de la naturaleza

Eco Hotel Tierra de Agua es un recinto sagrado ubicado en el municipio de Cocorná Antioquia, rodeado de un sin número de vegetación, este lugar mágico se creó compartiendo las bases de culturas ancestrales indígenas, su respeto por la madre tierra se refleja desde su estructura, servicio y hábitat; la armonía y tranquilidad son sensaciones puras que allí se sienten, amar las actividades al aire libre, escuchando el habla de la naturaleza es una experiencia que fomenta la conexión del planeta con el ser humano.

El disfrute es muchas veces encontrado en pequeños momentos que la vida nos regala, Eco Hotel Tierra de Agua es un paraíso que busca fomentar la diversidad, conformado también por una comunidad que a través del conocimiento y amor por la naturaleza, da a sus visitantes historias de vida desde un punto de vista no tan común y monótono. Un guarapo frío acompaña un recorrido inicial donde con detalle se cuenta cómo está distribuido este espacio de bienestar y vida, aguas y cascadas cristalinas se forman entre senderos antiguos que enlazan la tradición de los antepasados por medio de lugares que son hitó como el antiguo trapiche antioqueño.

Las cabañas en guadua son parte esencial durante los días de estancia, con nombres característicos estas zonas de descanso están diseñadas para parejas, grupos familiares o de amigos, minuciosamente distribuidas, limpias y dotadas con todo lo necesario para increíbles noches de silenció que conectan con los sonidos del ambiente. El despertar es casi un sueño, con vistas a las amplias montañas y un clima templado se comienzan grandes días de aventura, la comida casera llevada hasta el bosque, el canopy, jacuzzis, piscinas naturales y una zona de masajes (SPA) abarcan está creación real que promueve el descanso, la revitalización y el desarrollo del ser en armonía con el entorno.

Vive una experiencia única en Eco Hotel Tierra de Agua, conoce nuestros Planes


EDUCACIÓN ARCOIRIS

En la cima de la vereda El Algarrobo se encuentra la Escuela Taller Arcoíris y el Centro educativo Los Potreros donde asisten todos los niños del sector. Todas las mañanas la maestra Gladys recorre el mismo camino recogiendo uno a uno a los pequeños estudiantes en su tren de canciones. Entre risas, cantos alegres e historias, los pequeños habitantes de la vereda Los Potreros inician su jornada educativa dándole gracias a Dios por un hermoso nuevo día y compartiendo su lonchera con sus compañeros de clase mientras se preparan para continuar a aprender a leer, sumar y restar.

La labor de la maestra es apoyada por voluntarios que ascienden a la cima de la montaña para compartir con los niños de la vereda sus conocimientos y experiencias personales, como es el caso de Gabriel quien les enseñar a los niños el cuidado de la tierra y el arte de la siembra, transmitiéndoles el valor, la fuerza y la abundancia de Pachamamá.
Cuando la lluvia cae, los niños buscan en el cielo una medialuna multicolor a la que denominan regalo de Dios mientras tratan de encontrar en el horizonte su nacimiento; Paradójicamente, mientras los niños miran hacia arriba tratando de encontrar lo que Dios les ha regalado, nosotros miramos hacia abajo y vemos sus pequeñas cabecitas como nuestro regalo de Dios, que día a día con sus ocurrencias, alegrías y curiosidades nos demuestran que la inocencia, el amor y la alegría deberían ser nuestra razón de vivir.

¡Anímate, relájate y vive una experiencia única en Eco Hotel Tierra de Agua! Reserva Ahora.


eco hotel tierra de agua antioquia

NUESTRA ESENCIA

nuestra esencia

Fieles a nuestra filosofía de la integración y armonización del ser con el medio ambiente, promovemos la desconexión con la cotidianidad y el rescate de  nuestras tradiciones ancestrales; cuándo la alimentación era rica en nutrientes, nuestros pies nuestro medio de transporte, los mejores baños eran de agua cristalina al son de los pájaros,  el compartir era al frente del fuego y la felicidad  se resumía en poder acostarse a visualizar todas las estrellas cielo en una noche despejada .

Nos encanta enseñar y sensibilizar a nuestros visitantes y colaboradores en el cuidado que debemos tener por el medio ambiente. Promovemos el reciclaje como una premisa para la conservación de las riquezas naturales y el aprovechamiento consciente de los recursos naturales como medio de desarrollo económico, social y evolutivo de las poblaciones. Sumado a esto trabajamos principalmente con personas de nuestra comunidad, aportando trabajo y educación ambiental a nuestros vecinos y estamos convencidos de que la clave del éxito para el desarrollo evolutivo del ser humano está en el SERVICIO.

¡Disfruta de ésta íncreible experiencia, relájate en medio de la naturaleza! Reserva tu plan Ahora.